Uso de productos químicos cáusticos y lácticos con Integro™: lo que necesita saber

En muchos sistemas de limpieza industrial, especialmente aquellos que implican procesos de limpieza in situ (CIP), se utilizan ampliamente aditivos químicos como la sosa cáustica (NaOH) y el ácido láctico para la desinfección, el control de incrustaciones y la eliminación de residuos. Sin embargo, cuando estos productos químicos se introducen en sistemas que utilizan la tecnología Sidon Integro™, pueden producirse efectos no deseados en el rendimiento.

En este artículo, exploraremos para qué sirven estos productos químicos, cómo pueden interactuar con Integro™ y cómo gestionar sus protocolos CIP para optimizar los resultados.

¿Qué hacen los productos químicos cáusticos y lácticos?

Sosa cáustica (NaOH)

La sosa cáustica es un álcali fuerte que se utiliza habitualmente en los sistemas CIP para:

  • Eliminación de residuos orgánicos como grasas, aceites y proteínas.
  • Neutralización de compuestos ácidos
  • Elevar el pH para mejorar la eficacia de la limpieza.

A niveles de pH más altos, la sosa cáustica puede solubilizar temporalmente ciertos depósitos minerales, lo que facilita su eliminación del sistema.

Ácido láctico

El ácido láctico es un ácido orgánico suave que se utiliza a menudo para:

  • Elimine las incrustaciones minerales, como el carbonato cálcico.
  • Reducción del pH tras un lavado cáustico
  • Proporcionar acción antimicrobiana.

Su naturaleza ácida ayuda a disolver los depósitos a base de carbonato y contribuye al proceso de higiene general.

Cómo funciona Integro™

La tecnología Sidon Integro™ previene y revierte la formación de incrustaciones mediante la inyección de electrones en el agua. Estos electrones:

  • Reducir los iones de calcio (Ca²⁺) y magnesio (Mg²⁺) a sus formas metálicas neutras (Ca⁰ y Mg⁰), evitando que formen incrustaciones.
  • Inhibir la descomposición del bicarbonato (HCO₃⁻) en carbonato (CO₃²⁻), que de otro modo se combinaría con el calcio para crear cal.
  • Carga partículas coloidales como sílice y alúmina, manteniéndolas en suspensión y evitando que contribuyan a la formación de incrustaciones densas y duras.

Este proceso electroquímico elimina eficazmente el potencial de formación de incrustaciones del agua.

El problema con Caustic

Aunque la sosa cáustica es un componente esencial de muchos productos de limpieza, su uso puede interferir con los mecanismos químicos de Integro™ de varias maneras importantes:

1. Un pH alto favorece la formación de carbonatos.

A un pH elevado (por encima de 8,4), los iones bicarbonato (HCO₃⁻) comienzan a disociarse en iones carbonato (CO₃²⁻):

2HCO₃⁻ → CO₃²⁻ + H₂O + CO₂

Integro™ está diseñado para inhibir esta reacción. Sin embargo, cuando se añade cáustica, el pH alto supera esta inhibición, aumentando la disponibilidad de carbonato y, en consecuencia:

Ca²⁺ + CO₃²⁻ → CaCO₃ (cal)

2. El suministro de electrones puede verse desbordado.

Integro™ introduce un número finito de electrones en el sistema. Si el número de iones reactivos aumenta debido a un pH alto o a un contenido elevado de iones, puede superar el suministro de electrones y no todos los iones Ca²⁺ o Mg²⁺ se neutralizarán. Los iones libres restantes pueden entonces unirse con carbonato o sulfato y formar incrustaciones.

3. Formación de hidróxido de calcio

En entornos fuertemente alcalinos, el hidróxido de calcio (Ca(OH)₂) puede formarse a partir de la reacción entre Ca²⁺ y OH⁻. Aunque el Ca(OH)₂ es más soluble que el carbonato de calcio, puede precipitarse en concentraciones elevadas o a temperaturas elevadas, especialmente en sistemas de agua caliente y calderas.

Cómo el ácido láctico favorece el Integro™

A diferencia de los cáusticos, el ácido láctico generalmente mejora el rendimiento de Integro™:

  • Reduce el pH, disminuyendo la descomposición del bicarbonato en carbonato.
  • Ayuda a disolver los depósitos minerales existentes, especialmente el carbonato cálcico.
  • Contribuye a crear un entorno más estable en el que Integro™ puede mantener la reducción de iones y la suspensión de coloides.

La clave es la moderación: una dosificación excesiva de ácido podría alterar ciertas partículas en suspensión, pero en la práctica, el ácido láctico tiende a actuar en sinergia con Integro™.

Mejores prácticas para el uso de productos químicos con Integro™
1. Controlar la concentración cáustica.

Utilice la concentración efectiva más baja de sosa cáustica en sus procesos CIP para evitar picos excesivos de pH que favorecen la formación de carbonatos. Intente alcanzar un nivel de pH lo suficientemente fuerte como para limpiar, pero que no supere 9,0 a menos que sea absolutamente necesario.

2. Utilizar perfiles de pH

Implemente el control del pH durante todo el proceso CIP para mantener un ciclo controlado:

  • Fase alcalina utilizando sosa cáustica
  • Fase de enjuague
  • Fase ácida utilizando ácido láctico
  • Enjuague final antes de volver a la circulación tratada con Integro.

Este enfoque por etapas permite aislar las fluctuaciones de pH del entorno de trabajo del Integro.

3. Aislar la dosificación química del flujo Integro™.

Siempre que sea posible, dosifique los productos químicos cáusticos y ácidos aguas arriba o aguas abajo del Integro™, en lugar de hacerlo dentro de su trayectoria de flujo inmediata. Como alternativa, mantenga el agua dosificada en un tanque tampón y deje que el pH se estabilice antes de reintroducirla en el circuito principal.

4. Supervisar el rendimiento del sistema

Instale sensores de pH y conductividad para controlar el equilibrio químico y la carga iónica. La supervisión de estos indicadores en tiempo real puede ayudarle a ajustar el uso de productos químicos antes de que empiece a afectar al rendimiento de Integro™.

5. Utilizar la estabilización posterior al tratamiento.

Tras ciclos CIP agresivos, considere la posibilidad de realizar un lavado posterior al tratamiento con agua tratada con Integro. Esto ayuda a restablecer el equilibrio electroquímico adecuado y a eliminar cualquier nuevo núcleo de incrustaciones que pueda haberse formado.

Reflexiones finales

Sidon Integro™ es una potente tecnología para prevenir y eliminar las incrustaciones, pero su rendimiento depende de la composición química del agua con la que interactúa. La sosa cáustica puede reducir su eficacia si no se maneja con cuidado, mientras que el ácido láctico suele complementar su acción inhibidora de incrustaciones.

La solución no consiste en eliminar estos productos químicos, ya que son herramientas muy útiles. Se trata más bien de utilizarlos con conciencia y precisión. Al combinar la limpieza química con las capacidades de Integro, se obtiene lo mejor de ambos mundos: una limpieza eficaz y un control a largo plazo de las incrustaciones.

Desplazarse al inicio