Un renombrado hotel de servicio completo en los Estados Unidos, con más de 250 habitaciones y amplias instalaciones para eventos, tenía problemas constantes con la bacteria Legionella en sus sistemas de agua. El hotel había probado varios métodos tradicionales, como el lavado regular y la dosificación de productos químicos, pero ninguno daba resultados a largo plazo.
Preocupado por la seguridad de sus huéspedes y personal, el hotel buscó una solución fiable y eficaz para resolver este problema recurrente y garantizar que sus sistemas de agua cumplieran con los más altos estándares de seguridad.